
La oración no es solo hablar, es conectarnos con Dios. Es el momento donde dejamos nuestras cargas, nuestras preocupaciones y abrimos nuestro corazón.
Muchas veces pensamos que necesitamos palabras perfectas, pero Dios escucha un corazón sincero, no un discurso elaborado.
Cuando oras, no solo estás pidiendo, estás fortaleciendo tu relación con Dios. Y en esa relación, encuentras paz, dirección y fuerza.
✝️ Versículo:
“Clama a mí, y yo te responderé.”
— Jeremías 33:3


